Logo AyaasBannière Ayaas

 

Reestructuración, una pérdida de identidad

 

=/ Mbote Mazenod 27.03.2010 /= Retour News - Français


Encuentro

Scolasticat omi LesothoEn el artículo precedente sobre la reestructuración de las Unidades oblatas en África, he precisado la misión del equipo del consejo general que acaba de participar en Lesotho en un encuentro importante sobre el proyecto de reestructuración. Los representantes de tres Unidades (Provincia Central de Sudáfrica, Namibia y Lesotho) se han encontrado en Mazenod, tal como estaba previsto, los días 22 y 23 de Marzo. Trece personas (en lugar de quince) han participado incluyendo al equipo de la administración general.

Estando reservado a la discreción del Superior General el resultado de esta reunión, yo me contentaría con subrayar algunas ventajas y desventajas de la reestructuración que han emergido durante nuestras discusiones, tanto en los pequeños grupos como en la plenaria.

Después del encuentro con los representantes de los consejos provinciales, la visita efectuada al escolasticado de Roma (Lesotho) el 24 y 25 de Marzo nos ha permitido confirmar la urgencia de la reestructuración.

Ventajas y desventajas

Entre las ventajas expresadas mencionemos los elementos siguientes: aumento del personal y posibilidad de tener un buen  gobierno, compartir recursos humanos y financieros, diversidad cultural y apertura a la internacionalidad, sentido de pertenencia a una familia más grande, testimonio de unidad y fraternidad, posibilidad de ejercer varios ministerios específicamente oblatos.

Entre las desventajas retenemos estos aspectos : pérdida de identidad, malestar ante los cambios o la novedad, alejamiento de su propio pueblo, explotación de los más fuertes y absorción de individuos, complejos de inferioridad cuando la Unidad no tiene grandes cosas que aportar, riesgo de perder vocaciones, extensión geográfica vasta, problemas de viajes (trasporte y visas) y de finanzas (diferente legislación).

Pérdida de identidad

Montagne LesothoLa pérdida de identidad, ¡este es el miedo expresado con mucho énfasis! ¿En qué medida la reestructuración será un riesgo de perder la propia identidad? ¿Se trata de la identidad cristiana? ¿religiosa? ¿oblata? ¿misionera? ¿carismática? ¿cultural o patriótica? Yo no he escuchado otras respuestas que las emocionales sobre las cuales la administración general deberá trabajar. Todo esto nos llevaría a creer que muy pocos son los que desean realmente responder a la invitación que tantas veces ha lanzado el Superior General de ir más allá de las fronteras (crossing borders) en vista de la internacionalidad o la interculturalidad! Eso no podría afectar más que a los miembros más jóvenes de la Congregación.

En realidad, ¿qué perdería un misionero quitando su propio país para servir al Señor en otro o acogiendo otros  misioneros en su casa? Mi pequeña experiencia muestra que hay muchas más cosas que ganar que perder. En efecto, a parte del sentimiento natural de ser extranjero, en ninguna parte del mundo me he sentido disminuir, quiero decir, menos Congoleño, menos Africano, menos Cristiano, menos Oblato o Religioso. ¿El miedo al “otro”? ¡Aquí está el enemigo!

Religioso misionero

Emile MoteaphalaAdmirando el hecho de que los temores sean expresados por los líderes y que algunos entre ellos manifiesten la apertura a la reestructuración por el bien mayor de la misión, yo me pregunto sobre el por qué del ser religioso misionero hoy. La sequela Christi, según las enseñanzas del Evangelio, es nuestra norma suprema. Eso significa que la vocación religiosa permanece como una llamada a vivir el radicalismo evangélico, a hacer conocer a Cristo y el Reino de Dios. En otros términos, por su consagración total a Cristo y al Padre, el religioso se compromete a testimoniar un amor semejante al de Cristo imitándole en su vida terrestre pasada.

En fin, puede ser que hayamos dado un pequeño paso adelante en esta delicada discusión. Un mandato formal de la Administración General sería suficiente para entrar decididamente en la danza. Esto es verdad. Aunque esta sea una actitud religiosa, esta tendencia a actuar “en nombre de la obediencia” enmarca la falta de responsabilidad actual. El ideal sería más bien comprometerse voluntariamente. Por eso yo admiro las Unidades que ellas mismas han tomado la iniciativa de reestructurarse sin esperar que esto les sea “impuesto” por Roma.

(ayaas)

Etole
Ball© ayaas.net, 24 août 2007 - Site personnel de jbmusumbi, o.m.i. Merci de votre précieuse collaboration